Entendemos por Alimento inocuo como el Conjunto de condiciones que reúne un alimento o proceso que garantiza la ausencia de factores capaces de producir efectos perjudiciales para el consumidor. Por ello, en este caso atendemos a alimentos en buen estado de consumo. Frente a ello, nos podemos encontrar con unos alimentos que estén contaminados o en mal estado. En estos últimos casos podemos hablar de:
Alimento nocivo: Todos los alimentos que consumidos pueden provocar de forma aguda o crónica efectos perjudiciales en el consumidor.
Alimento perecedero: Aquel que por sus características exige condiciones especiales de tratamiento, manipulación, conservación en sus períodos de almacenamiento y transporte.
Alimento alterado: Aquel que durante su obtención, preparación, manipulación, transporte o almacenamiento y por causas no provocadas deliberadamente, haya sufrido tales variaciones en sus características que su aptitud para la alimentación haya quedado anulada o sensiblemente disminuida, aunque se mantenga inocuo.
Alimento contaminado: Aquel que contiene sustancias o microorganismos que pueden provocar la alteración del mismo o suponer un riesgo para la salud del consumidor.
9.2.2. La Higiene Alimentaria | Limpieza y desinfección: diferenciación de conceptos; aplicaciones |